Hace ya casi un año salíamos de haber bailado (o hecho el intento) toda la noche en el cumpleaños de un amigo. Íbamos por la vereda cuando a un amigo se le ocurrió intentar saltar un parquimetro -o comunmente conocidos como "Mickeys" por la forma- corriendo hacia él, apoyando las dos manos sobre el Mickey y pasando con las piernas alrededor de él.
El salto le salió 10 puntos. Pero lo que no había previsto es que junto al parquimetro había un cesto de basura. Resultado: después de la hazaña mi buen amigo y saltador amatéur se encontraba tirado en el piso entre ambos "obstaculos" y el cesto de basura columpiándose de un lado a otro ruidosamente.
Moraleja: si preferís evitarte un molesto dolor de codo, mejor no te dejes tentar por Mickey.
Josh
0 comentarios :
Publicar un comentario