viernes, 8 de agosto de 2008

Hay gustos que me doy de vez en cuando. Alguna comida, algún viaje, alguna actividad, alguna no-actividad (es decir, no hacer nada). También (por qué no) algunas personas a quienes no veo muy seguido.

En el Inverno, nada mejor que quedarse en cama hasta tarde. ¡Qué Rico! (ojo, es un "que rico" no-gay)

A fin de año, reencontrarse con tanta gente que uno conoce o cree conocer o, directamente no conoce pero que saludan igual.

Agosto. Linda época para salir a volar cometas. O para salir a volar uno mismo si el viento es muy fuerte.

Setiembre. La primavera es hermosa. Especialmente cuando podés quedarte hasta tarde en la noche en la terraza o en una plaza o una playa con la buena compañía de unos amigos. Amigos de Graduación alcoholica.

O todo el año, para ir a una plaza y jugar en la hamaca, el sube y baja, resfaladero, trompito, etc. Recordando los días de niñez. Demostrando aires de boludez. También salir a recorrer el parque con un monopatín. Es verdad que resulta raro ver a un grandulón por ahí en un monopatín. Pero me da igual hasta que paso vergüenza por una caída.

En comidas, algo que realmente me gusta es probar platos de otros lugares. Me encantan los mariscos. El sushi también es riquísimo para mí. Al igual que los chocolates de Bariloche (mmm Mamuschka). Probaría insectos bien al estilo Marley. Penes de animales asiaticos, abstenerse.

En el rubro actividades: salir a andar en bici. Me encanta. Y como la mayor parte del año no tengo la bici a mi disposición, cuando puedo pedalear el gusto es doble. El otro día charlaba con una amiga, casualmente andando en bici. "Yo no salgo para modelar esto, para levantar aquello o para bajar lo otro. yo salgo porque me gusta". Es totalmente cierto. Pero convengamos, si mejoro la figura no me enojo.




Viajes. No soy pretencioso. Pero tengo una teoría que mientras más lejos quede, más nos va a gustar. Ejemplo: Bariloche en el viaje de egresados. O Disney para los mas pudientes. Apartandonos de esta teoría, creo que un destino lo disfrutamos un 50% por la belleza del lugar y otro 50% por quienes nos acompañan. Así, yo me quedo con una salida a la Quebrada de Humahuaca o a la Puna con amigos o mi familia. O tal vez una escapada a Mendoza, todo el año. Ahora, si me dan a elegir detino libre, probaría un crucero transatlántico.

Y para cerrar: Personas. Este sí que es un rubro dificil. No voy a mencionar nombres. Solo voy a esperar que me dejen un comentario más abajo y confirmen lo que creo.

Un abrazo a todos!!
José

0 comentarios :